Dibujos sueltos


Si la obra que más conocemos de Rafael habita en un mundo geopolítico especifico, los dibujos de croqueras se asoman en esferas que no podemos mapear ni lograr ubicar. Se separan espacial y temporalmente justo en el tiempo en que fueron producidos por las narrativas que intentan construir.
Pero esta especificidad de producción también se replica en los motivos de cada dibujo, boceto, croquera, pedazos de mapas, países fragmentados, proezas políticas sin cumplir, eyaculaciones precoces, caligrafías sin sintaxis, miradas tristes y vestigios de relaciones sexuales. Más que construirse como un gran cuerpo, solo dan pistas de algo posible. Con el lenguaje de lo universal, aluden a un estado de las cosas que también es reflejo del lugar geopolítico que habitamos.
Ante la ausencia de un sistema que permita visualizar representaciones de lo real, estos dibujos encuentran lenguajes que van construyéndose con la especificidad del acontecimiento. Uno tras otro, interfieren la narrativa y van deslocalizando la referencia.
(Flavia Contreras y Sergio Soto)
Rafael
Guendelman
Hales

Santiago, Chile